Sigue aprendiendo, sigue creciendo

China es la otra gran cultura. Desde el punto de vista occidental, China es sencillamente el otro polo de la experiencia humana (Simon Leys, citado por A. Cheng).

Todas las demás grandes civilizaciones o bien están muertas (Egipto, Mesopotamia, la América precolombina), o bien están absortas en problemas de supervivencia (culturas primitivas), o bien son demasiado cercanas a la nuestra (culturas islámicas, India) para poder ofrecernos un contraste tan total como la china.

Solo cuando consideramos China podemos analizar mejor nuestra propia identidad y percibir qué parte de nuestra herencia proviene de la humanidad universal, y qué parte refleja idiosincrasias indoeuropeas. China es ese Otro fundamental que nos ayuda a definir nuestro Yo cultural.

Además de entrar en otro universo cultural, estudiar chino posee enormes beneficios cognitivos porque nos obliga a desarrollar flexibilidad mental, pensamiento lateral (creatividad) y capacidad analítica.

Y todo ello sin olvidar en la apuesta estratégica que supone el aprender chino, el idioma de la primera economía del mundo en términos de paridad de poder adquisitivo. Se calcula que antes del final de la presente década el PIB de China será mayor que el de Estados Unidos.  En la actual cuarta revolución industrial China va muy por delante de Occidente, siendo líder en propiedad intelectual en IA, telecomunicaciones, criptografía y guerra electrónica. En el 2020, China fue la única economía importante que creció económicamente.

future is in chinese