La Escuela de chino Shū Xiāng fue creada en el año 2013 por Esther Pérez, quien ha cursado estudios de chino a nivel universitario tanto en Barcelona (Universidad Autónoma de Barcelona, Universidad Pompeu Fabra, 2007 - 2009), como en China (Universidad de Yunnan, Universidad Normal de Yunnan con beca anual concedida por el gobierno chino, 2009 - 2011). En el año 2012 fue responsable de la escuela de español que International House Language Services, S.L. abrió en Beijing (China), y desde el 2013 está al frente de la Escuela de chino Shū Xiāng de Reus.

La misión de la escuela de chino Shū Xiāng es que los estudiantes aprendan a comunicarse eficazmente en chino mandarín de forma oral y escrita, y al mismo tiempo que se familiaricen con los aspectos sociales imprescindibles para entender la cultura china. También enseñamos castellano a personas chinas, les ayudamos a superar su aislamiento y a ser capaces de comunicarse.

El encuentro de ambos tipos de estudiantes –personas que aprenden chino, y personas que aprenden castellano– implica un gran beneficio para todos y enriquece y facilita enormemente su aprendizaje.

En la actualidad la escuela Shū Xiāng está firmemente establecida y es un referente en el territorio. El aspecto fundamental que nos diferencia de otras escuelas de chino es que la fundadora no es china, y ahí radica nuestra mayor ventaja porque sabemos por experiencia qué funciona y qué no en el aprendizaje del chino. Hemos pasado por el proceso que viven nuestros estudiantes, conocemos de primera mano cuáles son los aspectos más difíciles y por eso mismo les ayudamos a superarlos antes de que les afecten.

Para aprender un idioma hace falta un Plan de Estudios que abarque varios años, hay que saber cuándo se van introduciendo aspectos de gramática, vocabulario, etc., y esto es difícil de planificar, por ejemplo, para un estudiante chino de master que viene a pasar un año en la zona y cuya principal preocupación es aprender castellano y conseguir ingresos extras. Esto también nos diferencia: nuestra prioridad es el alumno, no nosotros.